Camino de Amor



"Dios me dio el Futbol", dice el Rey Pelé


(Publicado el 17 de mayo de 1970)

Cuando faltaban unos días para el Mundial de México 1970, el Periódico de la Vida Nacional entrevistó a Pelé, indiscutible figura de la selección de Brasil

GUANAJUATO, GTO; 15 de mayo - “Dios me dio el futbol y sólo Él me lo puede quitar”, dice Edson Arantes do Nascimento cuando se atreve a vaticinar el fin de su reinado futbolístico. Desde 1962 dijeron que ese reinado había terminado: luego lo repitieron en 1966... “El hecho es que aquí estoy, dispuesto a jugar otra Copa del Mundo. Lo que Dios da, sólo Dios lo quita”.

Ni el más perverso de los entrevistadores podría encontrar vanidad en las palabras de este fornido Rockefeller de la patada, cuya efigie, sonrisa de niño en rostro de chocolate, circula por el mundo reproducida millones de veces en los sellos postales que Brasil emitió en ocasión del milésimo gol.

Pelé es Pelé.

Pelé se sabe Pelé.

Pelé está consciente de que lo que a él le ha ocurrido, quizá jamás vuelva a sucederle a otro ser humano.

“¿Y qué quiere que haga?”, pregunta cuando alguien se refiere a su entrevista privada con el Papa, al hecho de que los cronistas deportivos europeos intentaran darle un “premio Nobel total”, a la circunstancia de que la Confederación Brasileña de Deportes lo designara “Doctor en Futbol” y, sobre todo, a la certeza de que sus piernas y lo que con ellas pueda hacer es cuestión de vida o muerte, asunto de Estado para millones de brasileños que ven en él a un ídolo del tamaño del país que fue capaz de construir en Brasilia.

Esta mañana, cuando Pelé concedió a Excélsior la primera entrevista exclusiva otorgada en México, le preguntamos:

- ¿No se siente en ocasiones prisionero de su propia fama?

Él contestó:

- Bueno, algunas veces, pero Dios sabe a quién da las cosas y si Él me dio la fama, el cariño de millones de personas, la curiosidad de centenares de periodistas, el dinero, el don de saber jugar futbol, también me dio la paciencia para soportar lo desagradable que esas circunstancias pudieran traer. Soy Pelé. Lo sé. Pelé es un conjunto de cosas y nada valdría aceptar las gratas y rechazar aquellas que no son.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/adrenalina/2015/03/18/1014095